KNALGEEL
Ponte en contacto
Rebranding
Branding · 6 min de lectura

Rebranding: ¿por qué y cómo?

L Por Laura Nijhuis

El rebranding consiste en reposicionar tu marca. Hay muchísimas razones para hacerlo: un branding anticuado que ya no encaja, una fusión, dar el salto internacional o simplemente un nuevo posicionamiento. Puede ser algo a pequeña escala (solo el logo) o algo enorme, en lo que se echa abajo todo el branding: desde el nombre hasta las tipografías. Pero ¿cómo se aborda un rebranding (completo)?

Antes de empezar

Antes de lanzarte a un gran rebranding y empezar a tirar el dinero, conviene sentarte con calma y dejar clarísimo sobre el papel qué quieres conseguir. ¿A quién quieres llegar con la nueva marca? ¿Cuándo vas a sacar el rebranding a la luz? Es un proceso largo que exige un buen enfoque. Este artículo es un punto de partida estupendo. No dudes en añadirle tus propios toques.

Tu marca

Empieza por poner sobre el papel la visión tanto de tu marca actual como de la nueva. ¿Qué cambios quieres hacer? ¿Qué aporta realmente un rebranding a, por ejemplo, tus objetivos? Recupera la visión antigua y dale una mano de pintura nueva.

Escucha a tu público

Entre una empresa y su público existe un toma y daca. Tú ofreces un producto o servicio, tu público lo adquiere, siempre que cumpla con sus expectativas. Por eso, investiga quién es tu público y qué espera de ti, y asegúrate de encajar lo mejor posible con esos (nuevos) deseos.

¿Es este el momento adecuado?

Piensa bien por qué el rebranding tiene que ocurrir justo ahora. Ten en cuenta que desarrollarlo lleva su tiempo. Entre la decisión y la puesta en marcha hay un buen trecho. ¿Lo lanzas todo a la vez o por fases? Sé crítico y deja que otros valoren también tu motivación; aportan otra perspectiva.

Y ahora, ¿qué?

Ya sabes qué quieres transmitir, a quién y por qué quieres hacerlo justo ahora. Deja que lo revisen un par de compañeros más, para asegurarte de que puedes argumentar bien todas tus decisiones. Después ya puedes ponerte de verdad manos a la obra con el rebranding. Recorrerás este proceso en unos cuantos pasos.

Rebranding: y ahora, ¿qué?

El proceso en seis pasos

01

¿Por qué un rebranding?

Justo en la línea de salida, fija tu motivación: ¿por qué lo hacemos y qué aportan los cambios? Con una motivación clara estás en una posición más fuerte y tu público entiende las decisiones que hay detrás del rebranding. Eso hace que comunicarte con clientes y otros curiosos sea mucho más fácil.

02

No puedes hacerlo solo

Un rebranding no es algo que saques adelante tú solo. Involucra a alguien de marketing, diseño o comunicación para tener una visión externa y profesional. Involucra también a tus compañeros: eso aumenta su implicación con la marca y la empresa, y a menudo genera buenas ideas. Por último, nombra a una sola persona como responsable final que vele por el conjunto.

03

Un nombre nuevo

Ahora se pone concreto. Un nombre de marca fuerte suele tener estas características:

  1. Simple y corto: se pronuncia con facilidad y se queda en la cabeza.
  2. Vivo, pero no demasiado gracioso: lo aburrido no vende, pero no todo el mundo aprecia las bromas.
  3. Atemporal: es preferible un nombre que aguante mucho tiempo.
  4. Único: evita confusiones con otras empresas.

No te agobies demasiado: lo importante es sobre todo el branding que hay detrás del nombre. Haz una lista de opciones y argumenta por qué funcionan. Roma tampoco se construyó en un día.

04

Investigar la marca

Comprueba si tu nuevo nombre es único a través del Registro de Marcas de la BOIP y del Registro Mercantil de la KVK. De paso, mira también si hay un nombre de dominio disponible. Ante la duda, un especialista nunca está de más: valora tus probabilidades de éxito y te evita sorpresas desagradables.

05

Una identidad nueva

Con un nombre en el bolsillo, el resto de tu identidad se echa abajo y se reconstruye. Además de la identidad visual, revisas tus valores fundamentales: piensa bien qué quieres transmitir y asegúrate de que se refleje. Aquí también una agencia externa ayuda a construir la identidad y el estilo visual, siempre que tú mismo tengas claros tus valores fundamentales y tus planes de futuro. El estilo tiene que diferenciarte y darte visibilidad.

06

Presencia online

Hoy en día ya no puedes prescindir de una web y de las redes sociales. Una identidad nueva empieza por un nombre de dominio acorde, a poder ser igual que tu nombre de marca. A continuación mandas diseñar y construir una web basada en tu identidad visual, y renuevas tus redes: nuevo logo, nueva cabecera, nueva info. Así ya llevas un buen trecho recorrido.

Rebranding: ¿ya he terminado?

¿Ya he terminado?

¡Casi! Con toda la información y los diseños que has reunido, elaboras un guion que da estructura al rebranding definitivo. ¿Optas por un enfoque por fases o por todo de una vez? Durante el periodo elegido se actualiza (casi) todo: las redes sociales, la web, las facturas, las tarjetas de visita. Informa a todo el mundo (clientes, familia e incluso al banco) y, si buscas cobertura mediática, avisa también a la prensa. Y no te olvides de cambiar tu nombre en la KVK y en otros registros. Entonces sí que has ter-mi-na-do por fin.

Vaya proceso más largo, ¿eh?

Ya te digo. Pero si lo recorres bien y te tomas tu tiempo, el resultado vale la pena. En un rebranding a pequeña escala, evidentemente, no hace falta que pases por todos y cada uno de los pasos. Nuestro consejo: apuesta solo por diseños e ideas en los que creas de verdad. Y hazlo en equipo.

¿Te apetece hacer un rebranding pero te vendría bien algo de ayuda? Es comprensible. En KNALGEEL nos encanta ayudarte a reposicionar tu marca. Con una buena taza de café por delante, pensamos contigo.

L

Escrito por

Laura Nijhuis

KOFFIE

KNALGEEL está a tu lado

¿Tienes tú una historia
que contar?

¿Una app nueva, un rebranding, una web impecable o una idea genial que no te deja en paz? Acerca una silla y nosotros preparamos el resto.